La Navidad en los Manuscritos

La Navidad en los Manuscritos es el titulo dado a la exposición temática que desde diciembre de 2016 y hasta marzo de 2017 podréis visitar en la Librería Alcuino Caligrafía & Arte ubicada en Urueña Villa del Libro.

Está integrada por un total de 17 trabajos consistentes en reproducciones de fragmentos sobre la navidad en manuscritos antiguos, realizados por un grupo de 10 personas encabezadas por Esperanza Serrano.

 

Os animo a visitar la exposición y dar un paseo por esta bonita villa.© Andrés Antón

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Marcapáginas

Basándome en algunos diseños de mi maestro Keith Adams preparé un marcapáginas para mis amigos de la Librería Santa Teresa de Oviedo. En cierto modo fue una muestra de agradecimiento por dejarme utilizar su espacio cultural para una exposición fotográfica.

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Marcapáginas

Está realizado utilizando acuarela y nogalina sobre papel de acuarela. Los brillos están conseguidos con acuarela dorada.© Andrés Antón

Lansdowne 420 – Finalización de la obra

Tras un largo proceso he finalizado el trabajo. Tal y como había indicado en su momento, consiste en la reproducción de una miniatura sobre la Adoración de los Reyes Magos y el sueño de los Reyes Magos. Corresponde a un salterio con calendario codificado como Lansdowne 420, Folio 8v, que se encuentra en la British Library.

El origen se remonta al primer cuarto del siglo XIII, la procedencia al sureste de Inglaterra, posiblemente Londres. Sus  dimensiones son 305 x 215 (220 x 135) cm.

La reproducción la he realizado sobre pergamino con oro de 24 k. y pigmentos históricos: minio, bermellón, lapislázuli e índigo, entre otros.

Aquí tenemos la obra original y la reproducción:

© Andrés Antón
Lansdowne 420 (reproducción)
Lansdowne 420
Lansdowne 420 (original)

Aplicación del color

© Andrés Antón
Dorado

Tras un insistente bruñido del gesso y del oro colocado sobre aquel, llega el momento de aplicar el color.

Mi criterio consiste en aplicar color por color, pues así evito que puedan producirse diferencias de tonalidad de unas preparaciones a otras.

He utilizado acuarela de fabricación propia con pigmentos históricos a excepción del blanco, que ha sido sustituido por blanco de titanio.

© Andrés Antón
Aplicación del color
© Andrés Antón
Aplicación del color

Es importante conseguir un grado permanente de espesor en la acuarela, de forma que exista equilibrio entre fluidez y textura.

El color lo aplico cargando la punta del pincel y colocando la gota para, posteriormente y sin tocar el pergamino, ir extendiéndola poco a poco en una capa lo suficientemente espesa. Esta labor la iremos repitiendo las veces necesarias hasta cubrir toda la zona.

Recomiendo no insistir sobre lo ya pintado para evitar problemas una vez se seque. También recomiendo que cualquier nueva capa no se aplique en tanto la anterior no este suficientemente seca, pues una puede diluir a la otra.

© Andrés Antón
Aplicación del color

Personalmente, aplico un tono de color intermedio que cubro posteriormente con capas más oscuras o claras y blanco para así marcar las sombras y luces de la imagen.

En la próxima entrada publicaré el resultado final, al igual que más detalles sobre la obra.© Andrés Antón

La Viña Blanca

Esta vez, y a modo de intermedio en relación al trabajo de iluminación del que estoy publicano los diferentes pasos, quiero compartir con vosotros mi primer trabajo de linea renacentista, siguiendo el estilo denominado “Viña Blanca”. Se trata de un fragmento de La Regenta de Clarín.

Los materiales utilizados han sido pergamino, gesso, oro de 22 k., nogalina y acuarela. El resultado ha sido este,

© Andrés Antón
Vetusta – Viña Blanca

© Andrés Antón

Dorado

© Andrés Antón
Laminas de oro

Llegó el momento de la prueba de fuego y comprobar si funciona el gesso que habíamos fabricado.

El proceso básicamente es el siguiente:

© Andrés Antón
Corte del oro
  • repasamos el bruñido del gesso;
  • humedecemos con el aliento el segmento de gesso sobre el cual aplicaremos el oro;
  • colocamos con mucho cuidado un trocito de oro y poco a poco vamos pasando el bruñidor para ir alisándolo y que se quede adherido;
  • se añade una segunda (y, si es necesario una tercera) capa de oro.

Todo este proceso requiere paciencia, delicadeza y continua limpieza del bruñidor para que no contenga residuos que puedan rayar la fina capa aplicada y estropear nuestro trabajo.

El resultado inicial (y digo “inicial”, pues quedarán ciertos retoques y más bruñido), es el siguiente:

© Andrés Antón
Dorado

© Andrés Antón

Aplicación del gesso

El gesso es la base sobre la que colocaremos las láminas de oro que darán un brillo especial a nuestro trabajo.

© Andrés Antón
Gesso

El dorado ha de ser la primera fase en la ejecución de la obra y comienza por la aplicación del gesso.

Antes de nada (y siguiendo el método explicado en el apartado correspondiente), reconstruimos el gesso.

La aplicación sobre el pergamino ha de hacerse con mucho cuidado para evitar burbujas y lograr una capa lo más homogénea posible.

Para esta labor me sirvo de un tiralíneas, pues me permite lograr la precisión y control necesario. Con bastante frecuencia limpio con agua el tiralíneas para conseguir así una correcta fluidez del gesso.

El resultado es el siguiente:

© Andrés Antón
Aplicación gesso

Aparentemente el gesso que hemos fabricado funciona perfectamente, veremos cómo se comporta a la hora de adherir el oro. Como defecto no preocupante está lo que comentábamos en la entrada anterior, es decir, nos ha quedado un poco oscuro debido al bol de Armenia. No obstante, su misión es servir de base de color para disimular defectos en el dorado.

Según va secando, se debe bruñir el gesso para lograr que quede lo más liso posible, pues de ello dependerá la calidad del acabado del oro, es decir, que quede más o menos brillante.

© Andrés Antón
Aplicación gesso
© Andrés Antón
Aplicación gesso

En estas dos imágenes podemos ver el antes y después del bruñido inicial. Hay que indicar que en un principio no debemos preocuparnos demasiado de la textura del gesso seco tras la aplicación, pues con bruñido (y, si es necesario, raspado o lijado) se elimina.

Y por hoy nada más. El próximo día, una vez este asentado y debidamente bruñido el gesso, procederemos a la colocación del oro.

© Andrés Antón